Voy tres veces por semana desde hace un año.
Empecé a causa del stress laboral, vida sedentaria y otras yerbas. Hoy puedo decir que gracias a este arte marcial, me puedo conectar física y mentalmente de una manera antes impensada. Se trabaja a partir del yin y el yan, manejando los opuestos (ej. si estiro, tengo que flexionar). La base: la raíz, debajo del ombligo. A partir de ahí los movimientos nacen acompañados de nuestra respiración para crear las tres formas que lo componen. Cada secuencia representa una técnica de combate; no obstante, las formas se realizan de manera pausada, produciendo una gran relajación.
Se recomienda para la salud y la longevidad.
Elimina el stress y la tensión de nuestro cuerpo. Desde que empecé no he vuelto a tener una contractura. Se los recomiendo!!!!
Al que le interese: www.centrokaiman.com.ar